Comparativa de los principales proveedores de nube: AWS, Azure, Google Cloud y otros
Compara AWS, Azure, Google Cloud, Alibaba y Tencent según lo que necesitas ejecutar, el costo total, el trabajo operativo y la posibilidad de cambiar de proveedor.

Empieza por lo que necesitas ejecutar. Compara el trabajo operativo, el costo y la forma de trasladarte a otro proveedor antes de decidir dónde alojarlo.
Supongamos que una pequeña empresa quiere una web con fotografías de productos y una lista de pedidos de clientes. Necesita un lugar donde ejecutar la aplicación, otro donde guardar los archivos de imagen y una base de datos que permita consultar y actualizar los pedidos. Empieza por esas tres tareas. Facilitan mucho más la comparación entre proveedores de nube que una lista de cuotas de mercado.
Nombres distintos para tareas reconocibles
Una máquina virtual es una computadora que configuras y utilizas de forma remota. El almacenamiento de objetos guarda archivos, como imágenes. Una base de datos relacional administrada almacena registros estructurados mientras el proveedor se ocupa de parte del trabajo operativo. Los siguientes son ejemplos del catálogo de cada proveedor, no productos idénticos ni una clasificación de mejor a peor.
|
Proveedor |
Máquinas virtuales |
Almacenamiento de objetos |
Base de datos relacional administrada |
|---|---|---|---|
|
AWS |
Amazon EC2 |
Amazon S3 |
Amazon RDS |
|
Microsoft Azure |
Azure Virtual Machines |
Azure Blob Storage |
Azure Database for PostgreSQL |
|
Google Cloud |
Compute Engine |
Cloud Storage |
Cloud SQL |
|
Alibaba Cloud |
Elastic Compute Service (ECS) |
Object Storage Service (OSS) |
ApsaraDB RDS |
|
Tencent Cloud |
Cloud Virtual Machine (CVM) |
Cloud Object Storage (COS) |
TencentDB for MySQL |
Los nombres y las categorías de productos proceden de la comparativa de servicios de distintos proveedores elaborada por Google, la descripción general de RDS de Alibaba y el catálogo de productos de Tencent. Los motores de bases de datos, las configuraciones disponibles y las funciones compatibles varían; un servicio MySQL no puede sustituir sin más a PostgreSQL en una aplicación que lo utiliza.
Compara el trabajo que realmente tendría que hacer tu equipo
Para la web del ejemplo, una opción consiste en alquilar máquinas virtuales e instalar por tu cuenta la aplicación y la base de datos. Otra es utilizar una base de datos administrada y un servicio de alojamiento de aplicaciones. La segunda puede ahorrarte tareas operativas, pero sigues necesitando comprender la configuración, el acceso, la recuperación y las funciones de las que depende la aplicación.
Empieza por el sistema que ya tienes. ¿Qué motor de base de datos utiliza? ¿Cómo se despliega? ¿Qué herramientas puede mantener el equipo? Una configuración conocida puede reducir el trabajo; un servicio desconocido también puede merecer la pena si resuelve un problema concreto. Deja claro cuál es ese beneficio.
Después, elige los lugares en los que debe funcionar la aplicación. Prueba los tiempos de respuesta desde donde se conectan realmente los usuarios y comprueba que los servicios y las funciones específicos que necesitas estén disponibles conjuntamente en la región elegida. El número de regiones que un proveedor ofrece en todo el mundo no responde a ninguna de esas dos cuestiones.
Calcula el costo de un mes completo de funcionamiento
Utiliza las mismas previsiones para cada candidato: visitas esperadas, horas de cómputo, archivos almacenados, tamaño de la base de datos, copias de seguridad y datos enviados a los usuarios. Incluye el soporte si el equipo va a necesitarlo. Una máquina virtual barata es solo una partida de ese cálculo.
La guía de AWS Pricing Calculator, por ejemplo, explica cómo elaborar una estimación a partir de regiones, servicios y previsiones de uso, con la posibilidad de añadir soporte. La estimación depende de esos datos; no es una promesa sobre el importe de tu factura. Conserva las previsiones junto a la cifra para poder comparar en igualdad de condiciones.
En una web con muchas fotografías, enviar imágenes a los visitantes puede tener más peso que en un pequeño formulario de uso interno. En un sistema que necesita recuperarse con rapidez, también importan la capacidad adicional de la base de datos y las medidas de recuperación. Prueba tu propio patrón de uso en lugar de buscar un proveedor que sea el más barato en todos los casos.
Prueba el camino de salida antes de comprometerte
Ejecuta una versión reducida de la misma aplicación en los proveedores preseleccionados. Sube imágenes de muestra, crea pedidos de prueba, exporta los registros y restáuralos en un entorno de prueba independiente. Comprueba cómo sustituirías los servicios específicos de cada proveedor. Copiar los archivos es solo una parte del traslado de una aplicación.
Registra tres cosas: cuánto trabajo exigió ponerla en marcha, cuánto cuesta con las mismas previsiones de uso y qué hace falta para trasladarla o recuperarla. Una prueba satisfactoria ofrece a un equipo pequeño una base más sólida para elegir que la posición de una marca en una clasificación.
Mantén la elección vinculada a tu propósito
No necesitas desarrollar una solución que abarque varias nubes solo para demostrar independencia. Un único servicio que conozcas bien puede ser el punto de partida más práctico. Lo importante es saber qué responsabilidades has delegado y si sigue siendo viable otra forma de organizar el sistema.
Modelos de servicios en la nube explica ese reparto del trabajo. A continuación, Computación en el borde y en la nube examina dónde conviene realizar las distintas tareas. Distribuir máquinas entre ubicaciones y distribuir el poder de decisión son cuestiones distintas; una elección de infraestructura útil permite entender mejor ambas.