Costa montañosa y mar en calma bajo un cielo nublado
Una costa montañosa se curva junto a un mar amplio y tranquilo. Entre las nubes, una luz tenue se extiende sobre el agua, mientras pequeños edificios dibujan la orilla.

Una amplia extensión de agua gris pálido ocupa la bahía, apenas alterada por ligeras ondulaciones. A un lado, una costa montañosa, oscura y cubierta de vegetación, se adentra en el mar mediante una sucesión de cabos que se desdibujan con la distancia.
Capas de nubes claras y oscuras cubren el cielo. Una estrecha abertura deja pasar una claridad tenue que alcanza el agua cerca del horizonte y hace destacar el mar luminoso frente a las laderas en sombra.
Pequeños edificios y caminos siguen el punto de encuentro entre la tierra y el agua. La curva de la costa conduce la mirada desde la orilla cercana hasta los promontorios lejanos, mientras los tonos azules y grises unen el mar, las montañas y el cielo en una escena silenciosa y espaciosa.
En la exposición Obra 30 de 363
Salir de lo conocido
Los ríos se despliegan
Antes de explicar el mundo
Ver esta fotografía en la exposición