Cúpulas de una catedral que resplandecen bajo un cielo despejado de verano

Las coloridas cúpulas de una catedral y sus muros rojos y naranjas destacan bajo un cielo despejado de verano.

Cúpulas de una catedral con motivos en azul, verde, rojo y dorado se alzan sobre muros rojos y naranjas, recortadas contra un cielo azul despejado.

Los muros bajo las cúpulas son rojos y naranjas, con un ritmo de arcos y pequeñas ventanas. Parecen pesados, pero el color les da luminosidad. A la luz del sol, toda la escena cobra fuerza. Las sombras son marcadas; las líneas, nítidas. Nada más distrae la mirada. El cielo es amplio, vacío y luminoso, por lo que las cúpulas destacan aún más.

No es una arquitectura silenciosa. Grita color, grita forma y, aun así, nunca pierde el equilibrio. Esa combinación de diseño estridente y orden cuidado hace que el edificio sea inolvidable, y la fotografía captura precisamente ese instante.

En la exposición Obra 100 de 363

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