Atardecer sobre el litoral de La Habana
Las luces de la ciudad se encienden junto al agua bajo un cielo azul y anaranjado. Sus reflejos se alargan sobre la superficie oscura mientras las nubes se recortan en silueta.

El agua serena refleja los últimos colores del atardecer mientras el resplandor naranja se funde con el azul cada vez más profundo de la noche. Las nubes, dispuestas en capas, dan textura y profundidad al cielo y se oscurecen a medida que desaparece la luz.
Los edificios del litoral cubano se recortan con nitidez contra el resplandor menguante. Las luces de la ciudad comienzan a encenderse a lo largo de la costa curva, y sus reflejos se alargan sobre el agua en líneas quebradas que sugieren el ritmo suave de las olas y de la vida nocturna.
La luz sobre el agua, la arquitectura oscura y las formas sutiles de las nubes mantienen la composición en equilibrio. La escena transmite vitalidad y sosiego, amplitud e intimidad. Como La Habana al anochecer, captura un instante fugaz cuyo resplandor parece perdurar cuando el sol ya se ha ocultado.
En la exposición Obra 248 de 363
La escala del tiempo
Cerca del final del día
Antes de explicar el mundo
Ver esta fotografía en la exposición